

...un año de prosperidad, de éxitos profesionales y personales,
mejor, en el que la paz y el amor sean posibles a partir de un Parto-Nacimiento distintos..
Que el 2008 sea un año de paz en el mundo!!!
FELIZ AÑO NUEVO
PARA TOD@S !!!!!
PARA TOD@S !!!!!
Sin embargo, lo que más me gusta en mi Profesión es "PARTEAR", acompañar, sostener a las mujeres en sus partos y CUIDAR de ellas y sus Bebés nacientes.
Esta nueva forma de ejercer mi profesión me hace acercarme (y admirar cada vez más) a la Partería. Sé que ellas (las mujeres sabias) me entienden. Y también; no quiero dejar de decir que desde que entendí cuál es la misión que tengo en lo que me queda de vida, mi satisfacción es inmensa. Cambié el "Curar" por "CUIDAR" -que es; precisamente; lo que hacen las parteras-
La TURCA también estuvo allí -Viviana Briongos. Doula. Formación Esc. Crianza de Laura Gutman- (ver sus Blogs aquí y aquí) .
Qué es PARTO RESPETADO?
Es respetar los tiempos naturales en que se presenta y se desarrolla el parto, reduciendo drásticamente la intervención médica. De ahí que el médico obstetra no utiliza medicamentos. Nada de sueros, ni agujas, ni medicamentos. Ni para adelantarlo (inducir el parto) ni para reducir el tiempo del trabajo de parto. El médico se transforma así en un “observador” de un proceso natural. Solamente interviene cuando es necesario. Los profesionales que hemos adoptado esta conducta, hemos transformado nuestro rol. Ahora somos nosotros los “pacientes” y la embarazada es quien toma un rol activo, siendo la verdadera protagonista de su parto.
Para que el Parto se desarrolle en forma espontánea y natural NO DEBE SER INTERFERIDO y debe suceder en un ambiente de INTIMIDAD (poca luz, poco ruido). La mujer de parto no debe sentirse observada ni manipulada. Debe reconocer el espacio físico donde se encuentra como propio, sin que nada le resulte hostil o ajeno y debe ser dueña de su entorno psíquico y emocional. Debe sentirse segura y debe estar acompañada. Debe tener la libertad de moverse como ella prefiera y adoptar las posiciones que se le ocurran, puesto que su propio cuerpo le irá diciendo cómo debe hacerlo. También debe ser libre de expresarse como le surja (gritando, cantando, llorando, etc) Por sobre todas las cosas, debe estar muy segura de que; quienes están con ella en ese momento NO ESPERAN QUE SE “PORTE BIEN” por lo que será libre de hacer y decir lo que se le ocurra en esos momentos. En los partos de esta manera, las personas que acompañan a la parturienta -incluido el médico- deben vivir este acontecimiento hablando poco y acompañándola mucho, estando a disposición de ella en todo momento.
De esta manera, el parto “fluirá” sin inconvenientes mayores, puesto que su organismo segregará las hormonas necesarias para asegurar un parto normal favoreciendo el nacimiento del bebé en forma suave y tranquilizadora. Las hormonas que el organismo femenino segrega durante el parto, asegurarán; en estas condiciones, contracciones tolerables seguidas de un “adormilamiento” y analgesia que hacen al proceso, el acontecimiento más feliz de la vida de una mujer
El nacimiento del bebé
Tampoco hay que olvidarse del otro GRAN PROTAGONISTA. En el momento de nacer el bebé, debemos esforzarnos en mantener ese ambiente favorable, que le recuerde el paraíso que acaba de abandonar, sin grandes traumas, ni sufrimientos físicos inútiles. Intentemos respetar al máximo, estos parámetros de intimidad con luces indirectas, ambiente caldeado y pocas voces o ruidos, pero sobre todo, no separemos al bebé de la madre en ningún momento. Poniéndolo sobre su pecho, el bebé encuentra la incubadora perfecta y mientras la madre lo masajea, él vá recuperándose del parto sin necesidad urgente de respirar y así empieza su propia respiración pulmonar progresivamente, sin apuros, sin ansiedad, sin angustia de muerte. Mientras está en contacto con su mamá piel a piel, el cordón umbilical sigue latiendo oxigenando su cuerpo y su cerebro. Cuando finalmente el cordón deja de latir, recién se puede cortar. La relación entre la respiración y la vivencia de las emociones está científicamente comprobada, en todas las etapas de la vida. Por este motivo, debemos dejar que el bebé la inicie sin apuro.
La primera respiración independiente de la vida de un ser humano, instala un nuevo “cordón umbilical invisible” entre el bebé y su madre: el pecho materno. En estos instantes -sagrados y milagrosos- el bebé inicia la lactancia, siendo capaz de encontrar por sí mismo el pezón materno si no lo interferimos. El apego más temprano, vínculo primordial (o PRIMAL) se inicia de esta forma y ésto debe suceder en la primera hora de vida, pues de ello depende el futuro de su lactancia y el nivel básico de seguridad del niño en el mundo. Este vínculo es el inicio de lo que la ciencia ha llamado "imprinting" (impronta), la huella arquetípica, indeleble, que el bebé va forjándose de él mismo con relación al mundo, a través de la madre.
Dónde?
Lo ideal es EN CASA, algo que lentamente está comenzando a practicarse. El bebé nace así, en el ámbito donde transcurrió su gestación y es recibido directamente por las manos de su mamá o su papá, con la asistencia de profesionales dispuestos que solamente acompañan y cuidan de que todo se desarrolle en un clima de respeto, seguridad, amor y alegría. Recibe así el primer abrazo, la primera mirada y el primer contacto humano, de su madre.
Si el Parto-Nacimiento tiene lugar en ambiente institucional, todo el personal presente debe ser consciente de la trascendencia de este momento. Hay que asistir a la madre y al bebé con extremo cuidado, cariño y respeto, totalmente compenetrados de la instancia que se está produciendo. NO DEBE SER UN TRABAJO MÁS. Ante un mujer sana en trabajo de parto, los profesionales debemos recordar -y creerlo- que el parto no es una enfermedad, ni un acto médico-quirúrgico. En todo momento nuestra posición, debe ser de un discreto segundo plano, transmitiendo seguridad y confianza. Con esta actitud, estaremos potenciando la autonomía de los sucesos naturales del organismo materno.
La actitud de quien acompaña el parto/nacimiento puede ser definitoria en la percepción del mundo, de un bebé naciente. Un obstetra preparado y consciente del drama de ese ser que está naciendo, puede hacer que el bebé inicie su vida en forma confiada y segura. Asegurándole de inmediato el primer contacto con su madre; sin interferencias; haremos que ese nuevo ser esté dispuesto a confiar en el otro, e inicie su vida con la mejor de las actitudes para cumplir con alegría y decisión su destino.
Picoteaba un día una gallina,
entre unos desperdicios de cocina,
cuando le sobrevino un deseo urgente
de alzar la vista al frente
y caminar con paso vacilante
hacia un montón de paja allí dispuesto.
cacarea, se sienta, se menea,
pica, repica, suplica, tuerce el gesto,
se levanta, se vuelve, cacarea nuevamente...
puja, empuja, apretuja... y... pone un huevo!!!.
(aunque el suceso no era nada nuevo)
reflexiona, lamiéndose el ombligo:
"A las puertas del siglo XXI,
y que aún pongan los huevos de uno en uno!"
No alcanza a comprender su alma felina
que una simple gallina,
no sabiendo de ciencia, ni de oficio,
sin el auxilio de gente preparada,
ni acceso al beneficio
de la moderna técnica avanzada
esté, a poner un huevo, autorizada.
Se acerca el gato a un perro, que dormita
al sol junto al corral
y al oído, unas frases le musita
en tono coloquial:
"¿Se ha fijado, Usted, colega
en cómo pone la gallina, ciega
al peligro, sin método ni nada?
Hemos de poner fin a un sufrimiento
que hace de las gallinas, instrumento
de la naturaleza desatada."
"Tiene razón", responde el aludido,
"que es la puesta, una empresa complicada
para hacerla sola y en un nido.
Hay que abrir un centro veterinario,
al que llamaremos: Huevario,
en el que sea; la puesta; controlada
y el huevo; por expertos; atendido."
que a la puesta parezca más cercana,
y resulta ser tal, la Serafina.
El gato le pregunta: "Dime, hermana,
¿no notas de algún huevo la venida?"
"Nada noto" --- "¡Es puesta retenida!"
"Hemos de proceder sin dilación.
Estírate para la exploración."
"¿Me siento así?" --- "¡No, tonta, boca arriba!"
Y procede a desplumar el perineo
(¡qué vergüenza!). "Colega, ya lo veo.
Con una lavativa
y una infusión de hormonas adecuada,
habremos de inducir ahora la puesta;
y una vez dilatada,
hacer palanca con cuchara
y recoger el huevo en una cesta."
(Hubo de dar el gato una tajeada,
porque, si no, no entraba la cuchara.)
dá respuesta a este problema diario!
Las gallinas, con suma diligencia
acuden al Huevario.
Y es fama que de ciento que allí ponen,
son las cien boca arriba, desplumadas
las noventa tajeadas,
las cincuenta inducidas,
cuarenta
y algo más de treinta
con un buen corte en las barrigas.
(la que iniciaba nuestra historia),
porque es gallina vieja, que ya ha puesto
mucho huevo en esta vida, y todo esto
le huele más a industria,
que a nacimiento y gloria.
Hela aquí:
y si lo eres, sé como la gallina vieja.
Pregunta, al que entusiasta te aconseja
métodos tan científicos y nuevos:
o sólo vienes a romper los huevos?”
Soy una Médica Obstetra y Ginecóloga de la ciudad de Rosario -Pcia de Santa Fe, Argentina- que ejerce la Obstetricia desde la mirada de la HUMANIZACIÓN del NACIMIENTO porque en los últimos años, fui comprendiendo que tenía que des-aprender muchas cosas que me habían enseñado; al ver las complicaciones y el dolor que generamos los médicos con todos los "protocolos" que ejercemos en el escenario del Parto... Me cuestioné el verdadero valor científico de lo que hacíamos, hasta que me fuí convenciendo de que; lo que hacemos rutinariamente en las Salas de Parto, no es lo correcto. Busqué bibliografía... encontré a Michel Odent.. y SE ME ABRIÓ EL MUNDO !!!
A mí se me abrió el mundo (el verdadero) cuando me animé a decir BASTA y empecé a caminar este camino: un camino con corazón, con sentido... Ahora me doy cuenta (y puedo contarlo) que no sólo una luz en mi mundo se encendía, sino que descubrí todo lo encendida que estuvo siempre... (decía Marcel Proust: "La travesía real del descubrimiento, no consiste en buscar paisajes nuevos, sino en poseer nuevos ojos")
Fui comprobando; paso a paso; que amabilizando la atención del parto (respetándolo en sus tiempos y sin intervenciones médicas innecesarias) el desenlace; inevitablemente; es siempre más feliz. A medida que me entusiasmaba con mis nuevas formas de asistir a nuestras mujeres y recibiendo de ésta otra forma a sus bebés, fui siendo testigo de otra clase de Partos-Nacimientos.
Parir y nacer, es lo más natural del mundo!!! y si esto ocurre en un ambiente pacífico, ya sea en el Sanatorio ó en la intimidad del hogar... hay esperanzas de cambiar este mundo y esta sociedad violenta, respetando el hecho más trascendente de la vida de las personas: nacer y dar a luz!!! Si más personas entendieran esto, la sociedad sería mucho mejor.
Lamentablemente, en el ámbito de la medicina tradicional, falta mucho para que así ocurra... Sin embargo, yo estoy convencida de que el cambio se dará!! Lentamente, como les pasó a los países del 1er. mundo (Europa del Norte) ....aunque ya está ocurriendo en nuestro País. Y ese cambio no depende de nosotros, los profesionales. Depende de la gente... gente que desea recibir a sus hijos (los nuevos niños) en un ambiente de respeto y amor...
Así nos maravillaremos todos con el milagro de presenciar esta vida nueva. El primer llanto, el primer abrazo, la primera sonrisa, no tienen precio, cuando ocurren sin ser molestados, ni intervenidos por el médico!!!
Esto presagia otra forma de crianza!!! Serán estos niños quienes nos enseñen que; a partir de padres respetuosos de ese momento (inenarrable) de un nacimiento en paz, otro mundo y otra sociedad es posible!!!
Nosotros, los profesionales que estamos en esos partos-nacimientos, nos consideramos tan sólo "facilitadores" de que todo transcurra sin complicaciones... Entendemos que ese momento no nos pertenece. Hemos cambiado de roles. Ahora somos nosotros los "pacientes" y los protagonistas del parto son: la mamá, el bebé y su papá (a veces, también los hermanitos del bebé naciente) Nos sentimos HONRADOS de ser invitados por las parejas que desean esta forma de traer al mundo a sus bebés.
Y yo, en lo personal; mientras los voy cuidando en su gestación y nacimiento a esos bebés, ellos me van "curando" de todo lo que me fueron enseñando mal y tuve que des-aprender para llegar hasta aquí.